Thursday, December 11, 2008

El dinero ha perdido su valor

No hablo propiamente de devaluaciones, mucho menos me atrevería a evidenciar aquí mi escaso conocimiento sobre política monetaria, pero últimamente me he quedado francamente sorprendido ante la subjetividad del dinero como instrumento de cambio.

El otro día entré a una tienda de descuento y estuve viendo el precio de las cosas. Me encontré con un traje italiano (supongo que de una marca tan exclusiva que un pobre mortal como yo no conoce) rebajado de $3,995 dólares a $549. No entiendo como algo puede rebajarse hasta quedar en una sexta parte de su precio original. Hasta donde me pude dar cuenta el pantalón no estaba descocido ni tenía una mancha de cloro en el trasero, ah y el saco tenía las dos mangas; la rebaja no era por un defecto de fabrica, al parecer.

¿Si un traje cuyo precio original es de $3,995 puede ser vendido en $549 esto quiere decir que el fabricante/diseñador está sacrificando no solamente parte de sus ganancias sino absorbiendo $1,000 dólares de costos por traje? Existe una mayor probabilidad de que el precio del traje haya sido inflado por el nombre del diseñador que lleva en la etiqueta, pero entonces ¿con $549 dólares se cubre al menos el material y la mano de obra?

Salí de ahí y entré a una tienda departamental en donde los trajes de “diseñadores populares” (Calvin Klein, Kenneth Cole; Ralph Lauren) tenían un precio que oscilaba entre los $450 y los $600 dólares, es decir, prácticamente el mismo precio del traje de $3,995 ofertado en $549. De repetirse el mismo patrón, uno de estos trajes es posible encontrarlo unos meses más tarde en $80 dólares, aunque en ese momento me explicaron que había una promoción de 2x1, por lo que cada traje podía ser adquirido en $250 aproximadamente.

Finalmente entré a una tienda bastante desarreglada en donde se ofertaban trajes a mitad de precio. Pregunté cuáles eran los trajes más baratos, el empleado, de mala gana por encontrarse con un cliente tan tacaño, me mostró algunos de entre $80 y $120 dólares, hechos en China. Pensé que si esos trajes pudieran ser vendidos en las tiendas de descuento no podrían tener un costo superior a los $20 dólares.

Hasta una persona poco conocedora como yo se puede dar cuenta de las diferencias entre un traje hecho en China y uno en Italia, la tela, las costuras, el corte, etc. Efectivamente sí existe una diferencia notable entre ambas prendas, pero puede ser ésta tan significativa que una de ellas tenga un precio 3,895% superior a la otra. Ya ni que decir de prendas mucho más costosas.

Yo ensimismado con el asunto de los trajes y sus precios ridículos, y el mundo preocupado por la crisis de los mercados financieros discute sobre los planes de rescate financiero que rebasan los cientos de miles de millones de dólares para empresas cuyos activos superan el billón de dólares.

¿No les digo? El dinero ha perdido su valor…

Friday, November 7, 2008

Tuesday, November 4, 2008

Elecciones 2008, Noviembre 4, Nueva York, NY

Alguna vez una amiga me decía que dada la influencia que Estados Unidos tiene en el mundo, todos, sin importar la nacionalidad, deberíamos tener derecho a votar en las elecciones presidenciales de ese país.

Hoy los estadounidenses eligen al que será su próximo Presidente en una elección histórica, tanto por cuestiones trascendentales como ser la primera en la que un candidato afroamericano participa, liderando las encuestas incluso, o porque se da en la coyuntura de un momento crucial para Estados Unidos en el que su liderazgo como potencia hegemómica se ve amenzado; así como por aspectos negativos como el nivel de confrontación y el gasto desmedido, por ejemplo.

Como internacionalista con interés particular en el rol que juega Estados Unidos en el escenario internacional, atestiguar la noche de la elección desde Nueva York tiene un significado especial, es cierto que con Internet se pueden seguir los resultados desde cualquier lugar del planeta y los resultados serán iguales aquí y en China, pero, simplemente, no es lo mismo...

Hoy Estados Unidos no duerme, y el mundo, si duerme, lo hace con un ojo abierto.

Wednesday, October 15, 2008

Título Universitario


Hoy recibí mi título como Licenciado en Relaciones Internacionales.

Tenía muchas ganas de verlo, de tenerlo en las manos, pero cuando finalmente lo recibí, una sensación de felicidad, mezclada con orgullo, me invadio de una forma desconocida hasta entonces.

Habrá a quienes les suene cursi todo esto, pero ese pedazo de cuero representa todos los sueños, las ilusiones y el trabajo de una etapa de mi vida; simboliza además, el fin de un periodo y la plataforma desde la que enfrentaré el siguiente reto, pero sobre todo, es la constancia física de que hay sueños que se transforman en realidad.

¡Buenos días Licenciado Valdivia!

Sunday, September 14, 2008

"Por un pelo, no hay gran diferencia entre el miedo y la vejez".

Samuel Benchetrit

Sunday, August 31, 2008

Tijuana

No había extrañado tanto a Tijuana como en los últimos días. Desde que llegué a la ciudad el 13 de junio de 2002, no hizo sino abrirme las puertas de par en par, me brindó la oportunidad de empezar de nuevo; en cierta forma, en Tijuana volví a nacer.

Hago un esfuerzo por no idealizarla, la conozco, sé que es fea físicamente, caótica y que hay muchos que empañan el trabajo y el esfuerzo diario de su gente, a la que considero, entre otras, trabajadora y generosa, pero quienes conocen Tijuana, y digo “conocer”, no “haber estado” saben que la ciudad tiene un encanto especial, difícil de describir.

No es que reniegue de mis orígenes, la ciudad de México, donde nací, o de Michoacán, la tierra de mis padres donde crecí, pero como dije arriba, quien ahora soy nació en Tijuana, esta ciudad me adoptó desde el inicio y abrió oportunidades que veía lejanas, será por eso que le guardo un afecto especial.

Me gustaría regresar a Tijuana cuando esté en posición de retribuir en algo lo mucho que me ha dado, pero siempre está ahí y me da mucha seguridad saber que si algún día no tengo a dónde ir, siempre estará Tijuana para darme otra oportunidad.

Arriba Tijuana cabr…es!!!

Me parece que cuando uno se pregunta con demasiada frecuencia si lo que está haciendo vale la pena, la respuesta es no… Si lo vale, la pregunta queda contestada desde el inicio.