Samuel Benchetrit
Sunday, August 31, 2008
Tijuana
No había extrañado tanto a Tijuana como en los últimos días. Desde que llegué a la ciudad el 13 de junio de 2002, no hizo sino abrirme las puertas de par en par, me brindó la oportunidad de empezar de nuevo; en cierta forma, en Tijuana volví a nacer.
Hago un esfuerzo por no idealizarla, la conozco, sé que es fea físicamente, caótica y que hay muchos que empañan el trabajo y el esfuerzo diario de su gente, a la que considero, entre otras, trabajadora y generosa, pero quienes conocen Tijuana, y digo “conocer”, no “haber estado” saben que la ciudad tiene un encanto especial, difícil de describir.
No es que reniegue de mis orígenes, la ciudad de México, donde nací, o de Michoacán, la tierra de mis padres donde crecí, pero como dije arriba, quien ahora soy nació en Tijuana, esta ciudad me adoptó desde el inicio y abrió oportunidades que veía lejanas, será por eso que le guardo un afecto especial.
Me gustaría regresar a Tijuana cuando esté en posición de retribuir en algo lo mucho que me ha dado, pero siempre está ahí y me da mucha seguridad saber que si algún día no tengo a dónde ir, siempre estará Tijuana para darme otra oportunidad.
Arriba Tijuana cabr…es!!!
Hago un esfuerzo por no idealizarla, la conozco, sé que es fea físicamente, caótica y que hay muchos que empañan el trabajo y el esfuerzo diario de su gente, a la que considero, entre otras, trabajadora y generosa, pero quienes conocen Tijuana, y digo “conocer”, no “haber estado” saben que la ciudad tiene un encanto especial, difícil de describir.
No es que reniegue de mis orígenes, la ciudad de México, donde nací, o de Michoacán, la tierra de mis padres donde crecí, pero como dije arriba, quien ahora soy nació en Tijuana, esta ciudad me adoptó desde el inicio y abrió oportunidades que veía lejanas, será por eso que le guardo un afecto especial.
Me gustaría regresar a Tijuana cuando esté en posición de retribuir en algo lo mucho que me ha dado, pero siempre está ahí y me da mucha seguridad saber que si algún día no tengo a dónde ir, siempre estará Tijuana para darme otra oportunidad.
Arriba Tijuana cabr…es!!!
Sunday, June 8, 2008
Sobre la pasión...
¿Cuál es la medida de la pasión en una relación de pareja? Indudablemente cualquier medición es relativa y cada quien puede establecer sus propios parámetros, sin embargo, pareciera que la pasión es confundida frecuentemente con otros sentimientos o emociones como la aprehensión, los celos y, en la mayoría de los casos, el deseo sexual.
Dado que la pasión es algo tan subjetivo y que este ejercicio tiene como propósito preservar algunas de mis ideas y concepciones, creo que lo correcto no es encontrar la definición de los demás, sino construir la propia:
Concibo a la pasión como el interés y la disposición del individuo para trabajar en una relación. Lo anterior comprende la atracción física y el deseo sexual, por supuesto, pero abarca otros aspectos como el deseo de compartir, la capacidad para ceder, pero con la fortaleza suficiente para defender la propia individualidad, el interés por descubrir al otro a diario, y lo que es más importante, descubrirse a uno mismo al lado de ese alguien; y, finalmente, mantener las puertas de la negociación abiertas de manera permanente, privilegiando los esquemas de ganar-ganar. Quien logra trabajar en estos y otros aspectos al mismo tiempo es alguien apasionado.
La pasión, a diferencia de la imagen preconcebida que hemos generado de ella, se puede vivir lo mismo en una relación serena y apacible, sin aprehensiones ni chantajes sentimentales, sin idealismos ni fatalismos absurdos, sin condiciones más allá de la sinceridad y el respeto elementales, y sin falsas expectativas que al final se convierten en lastres. La pasión en suma, se reduce a ese deseo, a esa convicción de estar con el otro y para el otro por el simple placer de estar (entendiendo el “estar” en su máxima expresión).
Dado que la pasión es algo tan subjetivo y que este ejercicio tiene como propósito preservar algunas de mis ideas y concepciones, creo que lo correcto no es encontrar la definición de los demás, sino construir la propia:
Concibo a la pasión como el interés y la disposición del individuo para trabajar en una relación. Lo anterior comprende la atracción física y el deseo sexual, por supuesto, pero abarca otros aspectos como el deseo de compartir, la capacidad para ceder, pero con la fortaleza suficiente para defender la propia individualidad, el interés por descubrir al otro a diario, y lo que es más importante, descubrirse a uno mismo al lado de ese alguien; y, finalmente, mantener las puertas de la negociación abiertas de manera permanente, privilegiando los esquemas de ganar-ganar. Quien logra trabajar en estos y otros aspectos al mismo tiempo es alguien apasionado.
La pasión, a diferencia de la imagen preconcebida que hemos generado de ella, se puede vivir lo mismo en una relación serena y apacible, sin aprehensiones ni chantajes sentimentales, sin idealismos ni fatalismos absurdos, sin condiciones más allá de la sinceridad y el respeto elementales, y sin falsas expectativas que al final se convierten en lastres. La pasión en suma, se reduce a ese deseo, a esa convicción de estar con el otro y para el otro por el simple placer de estar (entendiendo el “estar” en su máxima expresión).
Wednesday, June 4, 2008
Monday, May 19, 2008
Vulnerabilidad
La naturaleza humana es vulnerable por definición, sin embargo, hay circunstancias que acrecientan o amplifican la percepción de vulnerabilidad.
En casos de enfermedad, por ejemplo, el enfermo ve descompensado su equilibrio físico, y pocas cosas pueden transmitirnos ese sentimiento de vulnerabilidad como el padecimiento o el dolor.
Pero aunado a las sensaciones físicas, la vulnerabilidad, que es al mismo tiempo realidad y percepción, genera una necesidad, en primera instancia, de protección y, después, de afecto, del apapacho, de los mimos y cosas por el estilo.
En condiciones de vulnerabilidad todos somos como niños que buscamos quienes satisfagan esa necesidad de protección y afecto; cuando no hay nadie cerca para proveer esto, le da a uno un golpe de soledad.
En casos de enfermedad, por ejemplo, el enfermo ve descompensado su equilibrio físico, y pocas cosas pueden transmitirnos ese sentimiento de vulnerabilidad como el padecimiento o el dolor.
Pero aunado a las sensaciones físicas, la vulnerabilidad, que es al mismo tiempo realidad y percepción, genera una necesidad, en primera instancia, de protección y, después, de afecto, del apapacho, de los mimos y cosas por el estilo.
En condiciones de vulnerabilidad todos somos como niños que buscamos quienes satisfagan esa necesidad de protección y afecto; cuando no hay nadie cerca para proveer esto, le da a uno un golpe de soledad.
Tuesday, May 13, 2008
veintinueve
Hoy cumplí 29 años y no se me ocurre nada interesante y/o inteligente para escribir.
Me parece que lo más destacable, además de presumir que los estoy celebrando en Nueva York, es que es el último de la década de los 20’s.
Estoy convencido de que cuando no hay nada que escribir, no hay nada que escribir, y cualquier esfuerzo pudiera resultar en algo vergonzoso.
Estoy bien, estoy contento, hoy cumplí 29…
Me parece que lo más destacable, además de presumir que los estoy celebrando en Nueva York, es que es el último de la década de los 20’s.
Estoy convencido de que cuando no hay nada que escribir, no hay nada que escribir, y cualquier esfuerzo pudiera resultar en algo vergonzoso.
Estoy bien, estoy contento, hoy cumplí 29…
Subscribe to:
Posts (Atom)
