Sunday, October 28, 2007

Misceláneos:

  • De repente le llega a uno un golpe de soledad cuando en el cine se da uno cuenta de que no hay “combos” individuales en la dulcería.

  • Indudablemente todo es cuestión de percepción. Cada quien ve lo que quiere ver.

  • Existe una estructura intrínseca en todas las cosas; hasta el caos más desconcertante está determinado por una estructura básica, una patrón elemental que se repite y que, sólo por este hecho, dota de existencia a las cosas. Es curioso, este círculo de renovación perpetua es lo que le da coherencia y continuidad al universo; de no existir este ciclo estructurado, estaríamos inmersos en un caos de existencias efímeras en el que el universo se estaría reinventando a cada momento.

Monday, October 8, 2007

"It never gets any easier"

Estamos tomando decisiones desde que somos lo suficientemente conscientes para distinguir entre lo que nos gusta y lo que no. Quizás las decisiones no eran menos importantes cuando éramos niños o adolescentes, pero había alguien que las tomaba por nosotros o teníamos una "red de seguridad" lo suficientemente amplia que nos prevenía de consecuencias mayores ante una eventual decisión equivocada.

A medida que crecemos esa red se reduce y empezamos a asumir plena responsabilidad por las decisiones que tomamos. Las decisiones se tornan más complicadas por la inclusión de nuevos elementos en el análisis de éstas, pues deja de limitarse a una mera cuestión de gustos, para empezar a considerar otros factores como la conveniencia, tiempo/oportunidad y las probables repercusiones.

En suma, todo el análisis que puede hacerse entorno a una decisión se reduce a un solo elemento: el factor riesgo. Ninguna decisión esta exenta de esto, la misma decisión de no hacer nada conlleva sus propios riesgos. Se puede ser conservador, arrojado o incluso imprudente al momento de valorar este factor, sin embargo, invariablemente, se llega el momento del "salto". De la buena o mala evaluación de los riesgos dependerá la eficacia del paracaídas, y aun con la mejor preparación, existe la oportunidad de que éste no se abra.

"It never gets any easier"

Sunday, October 7, 2007

Lamentablemente no creo en los embrujos, la lectura de cartas ni cosas por el estilo, por lo tanto descarto la posibilidad de que lo que me pasa sea producto de un maleficio. Ni modo, seguiré buscando.

Wednesday, September 12, 2007

Año Nuevo en Septiembre


Determinar cuando inicia un año es arbitrario. Si bien la sociedad occidental ha convenido en que el año comienza el 1º de enero, lo cierto es que no deja de ser un día como cualquier otro que ni siquiera coincide con el inicio de una estación. Un año comienza con un cumpleaños o con el primer día de clases, es igual.

Para mi acabo y comenzó un año con un desfile. Un desfile por el Este de Los Angeles es el acontecimiento que me recuerda mi llegada a esta ciudad, y hace un par de días que recorrí las mismas calles, desfilando también, me di cuenta de que estaba justamente donde empecé, fue un sentimiento raro, fue como si de pronto tomara conciencia de que era urgente recapitular y redefinir el rumbo, fue uno de esos momentos de una preclara certeza de lo que tengo que hacer.

De pronto entendí que terminó el año del orgullo, de los malentendidos, del coraje, del miedo, de la soledad, de las ilusiones perdidas, de los sueños frustrados, de las promesas rotas. Terminó un año que será recordado por haber rayado en los límites de lo absurdo y lo ridículo, pero sobre todo será recordado por las cantidades incuantificables de energía que se desperdiciaron tratando de arreglar lo que ya no tenia remedio.

Desfilando por el barrio más mexicano de Los Angeles comenzó un nuevo año, el año del olvido y del perdón, una nueva época de estabilidad que me permitirá retomar mis planes, concentrarme en mis tareas y encauzar mis energías hacia objetivos más elevados.

Feliz año nuevo en septiembre!

Thursday, August 23, 2007

Amor y disposición


Octavio Paz en su ensayo La llama doble afirma que como sentimiento el amor es universal, pero como idea obedece a los influjos de cada época. En un esfuerzo por definir el término, Paz lo sintetiza asi: “misteriosa inclinación pasional hacia una sola persona, es decir, transformación del 'objeto erótico' en un sujeto libre y único”. Paz añade: “La idea del encuentro exige, a su vez, dos condiciones contradictorias: la atracción que experimentan los amantes es involuntaria, nace de un magnetismo secreto y todopoderoso; al mismo tiempo, es una elección. Predestinación y elección […]”. Definición simple ésta, como el mismo autor lo acepta, que no dice mucho, al menos no para mí.

Aunque no puedo definir con la precisión que yo quisiera el sentimiento, me atrevo a aseverar que existe porque presumo haberlo experimentado. Diría que el amor es un estado de plenitud generado por la complementariedad que se da entre dos personas.

Me parece que la dificultad para definir el amor obedece a la facilidad con la que este sentimiento se ve contaminado por otros. Quién dice que el dolor que se experimenta al término de una relación es provocado por el amor y no por el orgullo, por ejemplo; ya ni qué decir del manoseo mercadológico que se ha hecho del amor. Ahora que lo pienso, todas estas canciones que nos “hablan” del amor son, en gran medida, una respuesta a nuestros miedos, obsesiones, frustraciones, pero sobre todo a nuestro ego.

Se me ocurre que el amor es como uno de esos elementos químicos que no se encuentran en la naturaleza en su estado puro, es decir, necesita de otros elementos para ‘manifestarse’ o, en todo caso para subsistir. No puedo entender al amor, no lo concibo como tal si no es por una voluntad incondicional a realizar el sacrificio último por la otra persona, por una capacidad de comprensión que raye en lo irracional, y por una disposición inquebrantable de perdonar los yerros del otro.

Sin embargo, no son el sacrificio, ni la comprensión ni el perdón ese elemento que le da forma y cohesión al amor (en todo caso son características definitorias), sino la disposición a realizar esas tres cosas. En suma, como algún día me lo dijo un buen amigo, la disposición resulta más importante que el amor. Yo diría que la disposición es el ‘elemento transportador’ del amor, lo que lo hace posible, tangible, la amalgama, el pegamento; no alcanzo a entender si la disposición se acaba cuando el amor termina o viceversa, pero sí estoy convencido que sin disposición no hay amor que perdure.

Retomando la cita de Paz, el amor es ese “magnetismo secreto”; la disposición por su parte, es la elección individual de estar y ser con alguien más. Así como procuramos ‘cultivar’ el amor, deberíamos ser cuidadosos de alentar y estimular la disposición en la otra persona, al mismo tiempo que evaluamos la nuestra. Aunque puede sonar raro, tan importante es decir ‘te amo’, como decir ‘estoy dispuesto’.

Tuesday, August 14, 2007

Mantenerlo simple

Definitivamente tengo que hacerme a la idea de que no puedo agotar tema alguno en un blog, en realidad ningún tema puede ser agotado del todo, ni siquiera en una enciclopedia; ¿entonces por qué pretendo descubrir el hilo negro en unos cuantos párrafos? Si continuo así no podré participar en este ejercicio con la frecuencia que quisiera.

Hace algunos días comencé a escribir algunas ideas sobre la actitud frente a la vida, o algo así, el caso es que decidí no publicarlo porque no lo consideré terminado; al día siguiente, escribí algunos párrafos que según yo complementaban el texto original, sin embargo, al final, las ideas resultaron ser contradictorias, como si hubiesen sido escritas por dos personas diferentes.

Insisto en que no es mi intención descubrir el agua tibia, pero cómo puedo ‘subir’ algo que resulta incongruente incluso para mi. La solución es, supongo, mantenerlo simple: escribir algunas líneas con una coherencia elemental; como si ser coherente fuera fácil.
Nadie dijo que ser simple fuera sencillo, en realidad a mi me resulta una idea por demás ambiciosa. Aunque simple y coherente no son lo mismo, ni siquiera son caracteristicas necesariamente complementarias, ¿o sí?

¿Lo ven? Después de tres párrafos surgen las contradicciones. Entonces, la solución no es ser simple sino breve. Podría ser…

Tuesday, July 17, 2007

Ficción o realidad

No puedo dejar de sorprenderme ante el avance tecnológico, y eso que soy un usuario más bien básico o elemental. Ayer vi una película en la computadora gracias a un servicio de renta de videos por Internet, lo único que hay que hacer es seleccionar la película de un catálogo de más de 3,000 títulos y listo; pero además estaba utilizando una conexión de Internet inalámbrica!!! Aunque hay quienes se han tomado la molestia de explicarme como funciona esto del Internet y las conexiones vía satélite, mi entendimiento no da para comprender cómo las imágenes y el sonido viajan a través de la fibra óptica, mucho menos de forma codificada por el aire. La sola idea de pensar que lo que estoy escribiendo en estos momentos pueda ser leído, hipotéticamente, por miles de personas al mismo tiempo me parece simplemente prodigiosa.

Pero cómo no me voy a sorprender ante estos artilugios tecnológicos si el sólo hecho de darle vuelta a la perilla del grifo y ver salir agua de un tubo pero parece asombroso, y además sale caliente!!! He escuchado quien dice que no se imaginan cómo era la vida antes de las computadoras o que se preguntan cómo vivía la gente en la Edad Media, por ejemplo. No hay necesidad de remontarse siquiera a principios de siglo para saber esto, baste con darse una vuelta por las comunidades marginadas para darse una idea. El pueblo de donde son mis padres padecía de una carencia casi crónica de agua, todavía tengo muy claro el recuerdo de mi abuela cuando iba por agua al río en una imagen que hoy me parece más de un malabarista con un cántaro sobre su cabeza y otro apoyado en su cadera.

En estos días escucho hablar de física quántica y viajes interestelares, de mutaciones genéticas y la enésima generación de celulares (que además sirven todavía para hablar por teléfono); y aunque me considero afortunado por vivir en una época que nos ofrece todas estas herramientas prodigiosas, el vértigo del progreso tecnológico desvanece con frecuencia la línea que divide en mi mente la ficción de la realidad.